
La microdermoabrasión consiste en una
exfoliación de la capa superficial de la
piel.
Con esta técnica removemos las células
muertas del estrato córneo cutáneo de
forma similar a un peeling químico, pero
de manera más suave, precisa y segura.
Es un procedimiento indoloro, que no
requiere cuidados especiales y no impide
al paciente continuar con sus
actividades habituales de inmediato.
Se pueden tratar: - Las pieles
atróficas, secas, con pérdida de la
elasticidad.
- Pieles con foto-envejecimiento,
dañadas por el sol.
- Pigmentaciones superficiales.
- Líneas finas y arrugas leves.
- Hiperqueratosis.
- Eliminación de puntos negros.
- Estrías.
- Secuelas de acné.
- Cicatrices exageradas
Los resultados son progresivos y el
tratamiento requiere varias sesiones,
dependiendo de las características de la
lesión que estemos tratando, la edad y
tipo de piel.
Normalmente se necesitan de 6 a 12, con
un intervalo entre las mismas de 1 a 2
semanas. Es conveniente un plan de
mantenimiento posterior bi o trimensual.
El procedimiento dura unos pocos
minutos, puede ocurrir un leve
enrojecimiento o sensación de piel
tirante, que desaparece pocas horas
después.
La piel se verá más joven, suave, tersa
y limpia, luego del primer tratamiento.
Utilizado cómo método de peeling, el resultado es igual de efectivo que los métodos químicos, con menor tiempo de duración del eritema (1 versus 4 días) y menor intensidad, siendo más rápida la recuperación de la integridad de la barrera dérmica.
Al actuar solo sobre la epidermis, permite repetir la aplicación en forma semanal, dejando solo un leve eritema.
No presenta complicaciones cutáneas cómo algunos de los otros métodos.
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